MASAJES
El masaje combina ciencia y arte, es quietud y movimiento, calmante y estimulante, serena y tonifica, nutre y revitaliza.
Según el objetivo que se persiga con el masaje, en función de las necesidades de cada persona, se aplicará una técnica u otra, el masaje será suave o fuerte, superficial o profundo, con unos aceites esenciales o cremas determinadas, aplicando calor o frío y se necesitarán más o menos cantidad de sesiones.
El masaje:
- Mejora la circulación al ayudar al flujo sanguíneo de retorno desde las extremidades al corazón
- Favorece la relajación y alargamiento de los músculos aliviando la rigidez y la tensión y facilitando la eliminación de toxinas.
- Aporta sangre limpia a zonas congestionadas, llevando nutrientes y oxígeno a los músculos y apoyado la eliminación del ácido láctico, el desecho tóxico producido por la acción de los músculos y que si se deja en el interior de los mismo, puede cristalizar y causar dolores musculares severos.
- Ayuda al flujo de la linfa, acelerando así la eliminación de productos de desecho y toxinas.
- Elimina las células epiteliales muertas y estimula el flujo sanguíneo de la piel revitalizándola y eliminando el estrés.
- Además la piel se beneficia de las vitaminas y minerales presentes en nuestros aceites y cremas de masaje.
- Aumenta la movilidad y funcionalidad articular después de operaciones quirúrgicas, en la recuperación de lesiones deportivas, esguinces, tendinitis…
- Por otro lado la acción refleja: puesto que cuerpo mente y emociones forman un intrincado organismo, conectado por canales de energía y un complejo sistema nervioso de receptores en la piel, los estímulos en una parte del cuerpo pueden afectar a otras partes.